Octubre: Mes de la Lucha Contra el Cáncer de Mama

oct 3, 2011   //   de Virginia   //   Actividades  //  Sin Comentarios

En el mes de la prevención del Cáncer de Mama entrevistamos al Dr. Hernán Carranza y a la Dra.  Sandra Ahumada, Médicos Oncólogos del Centro de Oncología y Cuidados Paliativos SAN PABLO, para informarnos acerca de esta enfermedad que podemos combatir si es detectada a tiempo. Durante este mes llevaremos a cabo diferentes actividades que podrás conocer a través de este medio. Desde hoy, comenzamos a pintar todo de rosa, mantenete alerta!

¿Qué factores desencadenan el cáncer de mama? ¿A qué edad las mujeres debemos preocuparnos por esta afección?

Esta enfermedad es muy rara en mujeres menores de 35 años de edad. Las mujeres de 40 años y más tienen riesgo de desarrollar cáncer de mama.

Sin embargo, la mayoría de los cánceres de seno ocurren en mujeres mayores de 50 años de edad y el riesgo es especialmente alto en mujeres mayores de 60.

Además de la edad, otros factores que incrementan el riesgo de sufrir cáncer de mama son:

  • Historia personal de cáncer de mama u ovario.
  • Tener madre, hija o hermana que sufra o haya sufrido un cáncer de mama.
  • Ser joven (menor de 12 años) al iniciar la menstruación.
  • Comenzar la menopausia luego de los 55 años.
  • Sufrir de sobrepeso después de la menopausia o aumentar de peso como adulto.
  • Tomar anticonceptivos orales durante más de 5 años.
  • No tener hijos.
  • Concebir su primer hijo luego de los 30 años.
  • Usar actual o recientemente la Terapia de Reemplazo Hormonal por 5 años o más.

Hoy en día vivimos con muchas preocupaciones, incluso, muchas de ellas banales. Por ello, creo que no debemos cargar con una preocupación más, pero sí crear la conciencia del ocuparse de uno mismo, del detalle es quererse mucho y en este quererse, cuidarse en esa medida haciendo lo que se nos recomienda para evitar sorpresas desagradables.

Los factores genéticos… ¿Influyen?

Cuando hablamos de lo genético, estamos hablando de nuestra estructura biológica más íntima. Sin embargo alrededor del 10% de las pacientes con cáncer de mama tienen tumores que pueden atribuirse a mutaciones hereditarias en genes que controlan la reparación del ADN, la regulación del crecimiento celular, y el control del ciclo de las células. Los defectos genéticos más conocidos son: BRCA 1 – BRCA 2 – entre otros tantos.

Ahora bien, no se conocen las causas exactas del cáncer de mama, pero sí como mencionamos anteriormente, factores de riesgo que pueden aumentar su prevalencia. Los estudios realizados señalan que el riesgo aumenta a medida que la mujer envejece.

¿Qué es el auto-examen  de mamas?

El autoexamen de mama es un método con diversas formas de abordaje para el conocimiento de las propias mamas y a partir de este conocimiento previo, la identificación temprana de cualquier signo o manifestación que se presente fuera de lo normal.

¿Como se práctica?

1.       Parada frente a un espejo, con el torso descubierto, la mujer observa si hay diferencias de tamaño, cambios de coloración, alteraciones de la piel de la parte superior o de la silueta del pecho.

2.       Luego levanta los brazos y presta atención a las posibles variaciones de la forma o del contorno.

3.       Las modificaciones y los bultos menores son más fáciles de ubicar mediante la palpación. Para ello la mujer se acuesta sobre una almohada y si examina la mama izquierda, con las yemas de los dedos de la mano derecha palpa sistemáticamente de afuera hacia adentro siguiendo líneas horizontales y sin dejar absolutamente ningún sector mamario sin tocar, hasta la región de la axila. Ejerce una presión adecuada sobre la piel, como si estuviese “viendo” con sus dedos toda la superficie interior glandular, incluyendo el pezón.
La superficie que investiga se extiende desde la clavícula hasta la línea inferior de la mama, y desde el hueso del esternón, en medio del tórax, hasta la axila, por uno y por otro lado.

¿Con cuánta periodicidad?

Siempre que se pueda, con el objetivo de generar el hábito y el conocimiento del que hablábamos.

¿Qué podemos hacer para prevenir el cáncer de mama?

Antes que nada, conocernos; es la primera y más importante.

  • Llevar una “vida saludable” también puede colaborar para reducir las posibilidades de contraer cáncer de mama. Algunas tareas prácticas son:
  • Consumir alimentos con fibra, ya que ayudan a reducir la circulación de estrógenos (hormona que puede predisponer al desarrollo tumoral en algunos casos). Alimentos ricos en fibras incluyen: pescados, vegetales y granos.
  • Consumir frutas y vegetales. Dichos alimentos contienen vitaminas, minerales y antioxidantes que la protegerán de un cáncer. Se recomienda comer cinco o más frutas o vegetales por día y en la medida de lo posible, combinar los colores de dichos alimentos, lo que nos asegura diversidad en los nutrientes consumidos.
  • Limitar la ingesta de grasa al 30 % de las calorías diarias. No más del 10 % de grasas saturadas.
  • Limitar el consumo de alcohol y evitar el tabaco.
  • Realizar actividad física: caminatas, bicicleta, baile, natación, etc.
  • Difundir estas medidas saludables en nuestra familia y amistades.

¿Cuales son los signos ante los que debemos alarmarnos?

Como otros cánceres ginecológicos, el cáncer de mama en su etapa temprana por lo general no causa dolor ni síntomas. Por eso son fundamentales los controles  periódicos, que lo pueden detectar a tiempo. Sin embargo, conforme crece el cáncer, puede causar cambios a los que es necesario prestar atención:

  • Aparición de un bulto o engrosamiento en el seno, cerca de éste o en el área de la axila.
  • Cambios en el tamaño o forma del seno.
  • Secreción del pezón o sensibilidad, o un pezón umbilicado hacia dentro del seno.
  • Pliegues u hoyuelos en el seno (la piel parece como la piel de una naranja).
  • Cambios en la forma como se ve o se siente la piel del seno, de la areola o del pezón (por ejemplo, caliente, hinchada, roja o escamosa).

¿Es importante la actitud psíquica de la mujer que la padece?

Por supuesto, sin lugar a dudas. La disposición positiva ante la vida es necesaria siempre, y más en un momento de crisis. Toda mujer que padezca un cáncer de mama debe tener además del apoyo médico, apoyo psicooncológico, familiar, espiritual y social. Nunca debemos desestimar ninguna dimensión, somos una integridad, un único ser multidimensional.

¿Cuál es la técnica más eficaz para detectarlo?

La mamografía es el método ideal y estándar para realizar el diagnostico precoz del cáncer de mama con todos los beneficios que ella trae. Normalmente es indoloro. Solo exige entre 15 y 20 minutos para su realización.
Se realizan un mínimo de 2 mamografías de cada seno en diferentes posiciones.

La ecografía mamaria tiene la ventaja de ser inocuo y puede repetirse sin consecuencias para la paciente.
En la mujer adulta, la ecografía se utiliza como elemento de diagnóstico complementario de la Mamografía.
En la mujer adolescente o muy joven, comúnmente, se utiliza la ecografía como primer elemento de diagnóstico.

¿Una vez se le ha ganado la batalla al cáncer, se puede hacer una vida normal?

Siempre debemos intentar llevar una vida normal. Llevar una vida normal, también puede significar replantearse las prioridades de cada uno y vivir con mayor serenidad. No todo lo que gira cerca nuestro universo cercano es necesariamente para nosotros. Haber pasado por esta realidad de dolor, nos debe hacer madurar sin endurecernos el alma. La experiencia de dolor es única e irrepetible, como así también la del rescate.

¿Qué controles debe llevar una mujer su captación temprana?

  • Exámenes clínicos.
  • Exámenes mamarios.
  • Ecografía mamaria y la mamografía son fundamentales para la prevención del cáncer de mama, ya que cuanto más temprano es el diagnóstico las opciones de cura son mayores.
    Por lo tanto, a partir de los 40 años las mujeres deben efectuarse una mamografía cada dos años, y a partir de los 50, una por año.
    Debe realizarse anualmente desde la adolescencia, junto con los controles ginecológicos básicos (papanicolau y colposcopía) desde el inicio de la actividad sexual. Los exámenes y los controles con el médico de cabecera definirán si es necesario algún control más exhaustivo.

¿Los hombres pueden padecer de esta enfermedad?

Sí, aunque en mucho menor incidencia. Si un varón notara algún tipo de cambio sospechoso debe consultar con su médico sin demoras.

Agradecemos al Dr. Carranza por responder a nuestras inquietudes de manera tan precisa e integral. Seguimos en acción durante todo el mes. Te invitamos a crear conciencia, difundilo!

 

 

 

 

 

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